El visitante 25.000 baja al Pozo Sotón

La catedral minera de San Martín del Rey Aurelio alberga un proyecto turístico único que permite al visitante descender a 500 metros bajo tierra para convertirse en ‘minero por un día’

La experiencia turística del Pozo Sotón ha alcanzado un nuevo hito con la bajada del visitante número 25.000 al interior de la tierra, consolidándose como uno de los proyectos de turismo industrial más singulares del norte de España. La catedral minera de San Martín del Rey Aurelio, con catalogación BIC con categoría de monumento, permite a quienes la visitan descender a 500 metros bajo tierra y vivir en primera persona la experiencia de convertirse en ‘minero por un día’.

El proyecto turístico de HUNOSA en la cuenca del Nalón, único en su formato, ofrece una inmersión real en el trabajo que durante décadas marcó la historia del territorio. El recorrido permite a los turistas familiarizarse con las labores propias de la profesión, picando carbón, barrenando y transitando por la intrincada red de galerías.

Equipados con casco, lámpara y mono de trabajo, los visitantes recorren galerías originales de la explotación minera guiados por antiguos mineros que comparten su experiencia y transmiten el valor humano y cultural de la minería del carbón. Esos mismos mineros se encargan del mantenimiento de la explotación.

Se trata de una experiencia inmersiva exclusiva. Las particularidades del entorno y la garantía de seguridad obligan a reducir el tamaño de los grupos por lo que cada día solo pueden acceder unos pocos visitantes. Por ello, es especialmente significativo alcanzar el hito de los 25.000 usuarios. Esta visita interior ha experimentado una demanda creciente especialmente desde el final de la pandemia. En 2025 se registraron 4.500 visitas.

El pozo Sotón suma más 140 kilómetros de galerías. El visitante recorre parte de ellas, a pie y también a bordo del tren que traslada a los mineros desde la caña a los frentes de trabajo. Pueden optar por una visita larga, de entre cuatro y cinco horas de duración, o la corta, de dos horas y media.

Junto a las visitas interiores, la instalación completa su oferta con recorridos exteriores y con un museo minero, el Centro de Experiencias y Memoria de la Minería (CEMM) que ofrece itinerarios para niños, actividades para colegios y escolares, visitas teatralizadas… y que gestionado la Fundación Laboral Santa Bárbara (FUSBA), impulsada por HUNOSA y cuya plantilla está compuesta por trabajadores con algún tipo de discapacidad.

Además, la casa de aseos ha sido remozada para albergar eventos de distintas índoles. Desde su adecuación ha acogido conciertos, ferias y congresos, presentaciones literarias y audiovisuales, encuentros empresariales, institucionales y sociales, exposiciones, eventos gastronómicos y deportivos, pasarelas de moda…

Los nuevos usos del Pozo Sotón constituyen un ejemplo de resiliencia frente al cese de la producción minera. La extracción carbonífera cesó en 2014 y solo un año después HUNOSA puso en marcha una experiencia pionera, readaptando las instalaciones para su uso turístico. A través de su filial Sadim, especializada en la recuperación para uso cultural de espacios industriales degradados, sobre el entorno, formó a parte de personal minero como guías y trabajó en la recuperación y conservación de bienes de interés patrimonial.

La reconversión del espacio ha permitido preservar un patrimonio industrial de gran valor, al tiempo que se generan nuevas oportunidades vinculadas al turismo, la divulgación y la dinamización económica del entorno. El proyecto contribuye a mantener viva la memoria del carbón y a acercar a nuevas generaciones la importancia que la minería tuvo en el desarrollo social, económico y cultural de las cuencas mineras.