El Regimiento Príncipe se adiestra en combate en el Pozo Santiago de HUNOSA
La instalación allerana permite a los militares con base en Cabo Noval instruirse en una zona desconocida, adaptándose a una situación variable
El Pozo Santiago de HUNOSA, en Aller, es escenario del entrenamiento de la Compañía Cuélebre, primera compañía del Batallón de Infantería Protegida (BIP) II/3 «Toledo», integrada en el Regimiento de Infantería «Príncipe» nº 3, con base en el acuartelamiento Cabo Noval en Siero. Hoy y mañana el subgrupo táctico realizará ejercicios de instrucción y adiestramiento para poner en práctica el planeamiento y conducción de operaciones en combate urbano y subsuelo, y como unidad protegida con vehículos blindados. Para estos ejercicios utilizarán tanto instalaciones exteriores como las galerías, chimeneas, planos y subniveles de los pozos Santiago y San Jorge.
La actividad del Regimiento Príncipe, que a realizó ejercicios similares en 2024, refuerza las excelentes condiciones que ofrece el Pozo Santiago como futura sede de un centro nacional de rescates, proyecto en el que trabaja la compañía como principal nuevo uso de esta histórica instalación minera. Este proyecto incluye la experiencia y conocimiento adquirido de la Brigada de Salvamento Minero de HUNOSA y unirá formación, entrenamiento, investigación, etcétera.
El objetivo de los ejercicios es preparar a las unidades en el planeamiento y conducción de operaciones de combate urbano y en subsuelo en un entorno de alta intensidad y desconocido que obligue al planeamiento y conducción de las operaciones para la consecución de los objetivos marcados.
El subsuelo se emplea desde hace largo tiempo como elemento de protección y ocultación, en particular en aquellas ocasiones en que se quiere evitar la acción de un adversario con un poder militar muy superior. El Pozo Santiago, enclavado en el valle del río Aller, cuenta con distintas galerías mineras que permiten realizar ejercicios bajo tierra en un ambiente realista por lo que resulta idóneo como zona de instrucción.
La preparación militar en el ámbito operativo ha de basarse en la recreación de ambientes y situaciones que sean lo más parecidas posible al hipotético escenario donde realmente podrían tener lugar las acciones de combate. Por ello la primera premisa ha de ser disponer de zonas de instrucción e instalaciones apropiadas. El pozo allerano permite a los militares instruirse en una zona desconocida, adaptándose a una situación variable y haciendo frente a las diferentes vicisitudes del combate.
La finalidad del ejercicio es conseguir que los miembros de la compañía estén en condiciones de planear y ejecutar una operación como componentes de un subgrupo táctico. El entorno presenta desafíos y dificultades particulares derivados de la falta de luz, el reducido espacio, el confinamiento, la escasa ventilación y los problemas para la orientación y las comunicaciones. Además, existen otros retos de tipo psicológico como son la pérdida de confianza, la sensación de aislamiento y el miedo a la oscuridad o los espacios cerrados (claustrofobia).



