La red de calor de HUNOSA en Langreo recibe el mayor reconocimiento mundial con el premio de la Agencia Internacional de la Energía

La EIA entregó anoche en Washington el galardón “Global District Energy Climate Adward” al district heating del Pozo Fondón, que hibrida energía geotérmica del agua de mina y biomasa

Esta red, que da servicio de agua caliente y calefacción a 13 edificios de La Felguera, permite reducir en más de 1.300 toneladas anuales las emisiones de CO2 y garantiza abaratamiento de costes al cliente

La Agencia ya concedió el mismo galardón a Hunosa en 2019 por la red de calor de energía geotérmica del Pozo Barredo en Mieres

La red de calor Pozo Fondón (Langreo, Asturias) ha sido premiado con el “Global District Energy Climate Adward”, el mayor reconocimiento mundial en el campo de las infraestructuras energéticas urbanas que concede la Agencia Internacional de la Energía (EIA, International Energy Agency) con el apoyo de instituciones de la talla de la Organización de las Naciones Unidas. El district heating geotérmico de HUNOSA, que hibrida la energía geotérmica a partir de agua de mina y biomasa, ha sido distinguido en la categoría de mercados emergentes tras imponerse a otras veinte candidaturas.

Los prestigiosos galardones identifican y reconocen redes de calor que constituyan un referente global de excelencia medioambiental, proyectando al mundo soluciones energéticas sostenibles. La ceremonia de entrega de los premios, en su novena edición, tuvo lugar anoche en Washington (Estados Unidos) en el marco de la Campus Energy Conference de la EIA, con la asistencia del equipo de la Dirección de Energía de HUNOSA, que recogió el galardón durante el evento.

HUNOSA ha desarrollado la red geotérmica de Fondón en torno a las instalaciones de la emblemática mina que le da nombre, aprovechando el agua bombeada que inunda el antiguo pozo e hibridando esta solución con calderas de biomasa para proporcionar calefacción y agua caliente doméstica a un total de 13 edificios, tanto públicos como privados: viviendas particulares y de protección pública, un polideportivo, un centro de salud y una residencia geriátrica, entre otros.

El proyecto se ha desarrollado en sucesivas fases. Inicialmente, funcionaba únicamente con agua de mina. La hibridación con biomasa, solución pionera, permitió aumentar la potencia hasta los 3 MWt, garantiza el suministro de energía a todos los clientes, estabiliza la dependencia del agua minera, optimiza el rendimiento de la instalación geotérmica y optimiza el coste de producción mediante la implementación de una herramienta inteligente. Esta central cuenta con la mayor caldera de biomasa instalada hasta este momento en Asturias. Además del carácter pionero, este hecho ha sido valorado muy positivamente por las empresas y entidades vinculadas a la gestión de la biomasa.

La red de calor está en funcionamiento desde 2022, después de la exitosa experiencia del Pozo Barredo en Mieres, primera red de calor de HUNOSA y primera también en España en aprovechar las condiciones térmicas del agua de mina. Ese proyecto, precisamente, llevó a la compañía a ser merecedora en 2019 del “Global District Energy Climate Adward”, entonces en su sexta edición, todo un hito que se replica. En la actualidad sigue siendo la mayor instalación geotérmica de España con una potencia superior a los 6,6MWt.

El district heating Pozo Fondón funciona ya con capacidad para reducir más de 1.300 toneladas de emisiones de CO2 al año. Al mismo tiempo, genera a sus clientes unos ahorros garantizados en el gasto energético de al menos un 10% frente a los combustibles tradicionales. El proyecto se enmarca en los objetivos principales establecidos en las políticas europeas y nacionales de transición energética: la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero mediante la mejora de la eficiencia y el aumento de la capacidad de energía renovable que sustituya al uso de combustibles fósiles.

Además, permite afianzar un modelo de economía circular en torno al agua de mina, cuyo bombeo es necesario y forma parte de los ‘costes eternos’ de la minería, rehabilitar edificios industriales dándoles nuevos usos y mejorar la calidad de vida de los vecinos y el medio ambiente local.